El Nodo Pijao es una casa estudiantil en Armenia para jóvenes de las zonas rurales del municipio que cursan estudios universitarios. Allí encuentran techo, alimentación y una comunidad que los acompaña, para que la distancia y las necesidades básicas no decidan quién puede estudiar y quién no.
A corte de mayo de 2026 acompaña a alrededor de 30 estudiantes por semestre, y de la mano del programa de becas la Fundación ha otorgado 18 becas universitarias (17 de pregrado y 1 de posgrado).
El Nodo es más que una vivienda: es un puente entre Pijao y el mundo. Cuenta con recursos de aprendizaje —incluida una impresora 3D— y de él han salido historias como la de Mayerly Mesa, primera voluntaria de la Fundación, hoy abogada egresada con honores y primera beneficiaria de una beca de posgrado.
Muchos de sus egresados regresan como voluntarios: recibir apoyo, graduarse, retribuir. Así se cultiva una generación de líderes que sigue elevando a su comunidad.
“Mi historia no es solo sobre mí — es sobre todos los que venimos de comunidades desatendidas y nos atrevemos a soñar.” — Mayerly Mesa Mejía



